El Lado Bonito del Divorcio Por : Ana Marcela Rodríguez, MS, LMFT

Actualizado: abr 15


¿Qué? ¿El divorcio tiene un lado bonito? Mientras le daba vueltas al título y pensaba qué pudiera describir bien de lo que voy a hablar- el título saltó y se aferró a mí. De ese tipo de ideas que no te sueltan y no lo sueltas. Y aunque me sorprendo a mi misma y no puedo creer que haya escrito divorcio con el adjetivo bonito creo que es el título adhoc a lo que les voy a contar.


Cuando me salió esta foto en mi muro de Facebook como recuerdo de hace 9 años - me quedé observándolaun buen rato y pensé - no todas las consecuencias del divorcio han sido malas. El ver a mi mamá, mis dos hermanas y mi hijo, que hoy en día ya tiene 11 años, juntos paseando por un mar en Atlanta me dio una nostalgia y una alegría. En ese momento pensé que este es el lado bonito del divorcio. Una de mis hermanas no es hija de mi mamá.


Mis papás tuvieron un divorcio muy caótico hace más de 20 años, yo tenía 13. En verdad no conocíamos a nadie que hubiera pasado por uno. No había un formato que seguir, alguien con quien recargarse y pedir consejos. Se sentía como si fuéramos la única familia que estaba pasando por una ruptura tan drástica. De donde yo vengo y hace veintitantos años el divorcio era tabú y eso y las drogas eran lo peor de lo peor. Sé que para mis papás también fue superdifícil encontrarse con una sociedad tan punitiva y rápida para juzgar. Les pudiera enumerar mil cosas por las cuales el divorcio no es buena idea y las consecuencias negativas que trae consigo. Les pudiera dar más razones por las cuales juntar familias donde hay hijos puede ser aún más retador y el integrar nuevos miembros es un proceso muy complicado. Después del divorcio, mi papá se volvió a casar y llegaron a mi vida dos hermanastros y 1 año después mi hermana menor.


Como experta en el tema (de ahí mi pasión por estos temas y mi profesión como terapeuta de familia y pareja) sé el lado oscuro del divorcio y de las familias no tradicionales. Como hija de papás divorciados y miembro de una familia no tradicional conozco de primera mano la turbulencia de navegar esas aguas. El divorcio de mis papás fue tan malo que no se hablaban y mucho menos veían, se evitaban a toda costa y nos ponían en situaciones muy incómodas. Sin embargo tenían este entendido que mi hermana menor iba a estar en nuestras vidas y si eso significaba pasar tiempo con mi mamá así iba a ser. Era un pacto no hablado ... De esos que los papás hacemos por nuestros hijos.

No quiero ponerle la palabra sacrificio porque sé que para mi mamá tener una relación con mi hermana (que no es su hija) no es un sacrificio. Pero puedo ver cómo dejó cualquier sentimiento de enojo con mi papá a un lado para hacer lo que tenía que hacer. De igual manera mi papá y mi madrastra le han dado la confianza a mi mamá de convivir con su hija siempre. A pesar de todas sus diferencias lo han hecho funcionar. Mis papás sabían que el tener a mi hermana cerca era muy importante para crear una relación cercana, de apoyo y amor entre hermanos.


Mi hermana menor siempre ha sido parte de mi vida y eso en gran medida ha sido porque mis papás a pesar de todas sus diferencias (y créanme que son muchas) siempre la han integrado y hecho partícipe en todo. Mi mamá siempre ha recibido a mi hermana en su casa, Ella va y viene y siempre ha sido así. Mi hermana viaja con mi mamá y nosotros sin distinción alguna. Cuando mi hermana estaba chiquita y le preguntaban en la escuela de su mamá ella decía que tenía dos, una de ellas era mi mamá.


Mi relación con el tema del divorcio es complicada. Sigo sin recomendarlo (en la mayoría de los casos) pero hoy veo esta foto sonriendo viendo que tan lejos hemos llegado con esta familia no tradicional, Esta familia donde caben una abuela, su hija, su nieto, y la hija de su exesposo y yo del otro lado capturando el lado más bonito del divorcio.