¿Madre o Profesionista? Maternidad y vida profesional por Alexandra Rivera


En la cultura latinoamericana la Familia es muy importante, tanto como el rol de las mujeres como las que cuidan del hogar, esto ha llegado a ser una tradición. Sin embargo, las mujeres han llegado a ser miembros activos en la fuerza laboral y han desafiado el rol de ser la primera cuidadora en la familia. Muchas mujeres han dejado su lugar de origen en Latinoamérica, para inmigrar a los Estados Unidos en busca de un mejor futuro. La necesidad de mejorar la calidad de vida y proveer para sus familias que dejaron en casa natal ha animado a las mujeres a buscarse la vida en el exterior muchas veces dejando sus hijos y otros miembros de su familia atrás.

A pesar de que la mujer ha salido de su casa a trabajar, se espera de ella que siga siendo el apoyo emocional para sus hijos y su familia. La mujer que ha inmigrado encara muchos desafíos como el cruzar la frontera, barrera del idioma, el racismo, discriminación, estrés financiero, temor de deportación, pero el mayor estrés es la separación de su familia.

Mantener el equilibrio justo entre ser madre y ser una mujer que trabaja parecería imposible. Pero miremos que se puede hacer para lograr ese equilibrio.


El ser madre es un desborde de amor, fuerza, valentía en ese ser que despierta sentimientos inimaginables. El desempeñar un oficio u profesión, aportar a la sociedad, a la familia, a mejorar su calidad de vida, complementa este rol. No es algo fácil lograr ser la mejor en ambas facetas, pero es cuestión de dedicarle un poco de paciencia a ambas. Paciencia para construir relaciones fuertes dentro del entorno familiar, tratando de proteger esos momentos íntimos y disfrutando el tiempo de calidad.

Al igual en el área laboral, mantener relaciones armoniosas con los compañeros de trabajo, paciencia para llevar a cabo las labores del oficio, y disciplina para conseguir los objetivos profesionales. Uno de los sentimientos que afectan a muchas madres que trabajan es la culpabilidad de dejar sus hijos al cuidado de la abuela u otras personas para ir a trabajar, pero valdría la pena hacer el inventario de las ventajas que su trabajo fuera de casa aporta a la familia.


Se sugiere que se adopten estrategias de organización en la familia para que todos puedan ayudar a mantener un hogar limpio, ordenado y acogedor; enseñarles a los hijos a hacer algunas tareas del hogar sin distinción de género es un gran factor para fomentar la independencia, el valor del trabajo, el sentido de la responsabilidad y la empatía. Involucra a tu hijo en tus actividades Si tienes poco tiempo para convivir con ellos un truco es preparar la cena o algún postre juntos, no quiere decir que los pongas a cocinar (en caso de ser muy pequeños), pero sí que pongan todos los ingredientes sobre la mesa. Cuando riegues tus plantas también pueden hacerlo juntos, incluso le estarás enseñando el valor de la naturaleza.


Apóyate con nutriólogo o mamas que hacen blogs de alimentación saludable. Esto te ayudará a tener una mayor organización en tu cocina y con tus gastos. No tendrás que pasar horas pensando en qué hacer de comer, los nutriólogos u otras madres que comparten sus tips en las redes sociales pueden darte planes para tu día a día.

Este equilibrio necesita de trabajo en equipo y una buena comunicación con tu pareja y tus hijos. Si requieres ayuda extra, una guardería o el apoyo familiar para cuidar de los niños no dudes en pedirlo, esto no te quita ningún mérito de ser madre. El auto-cuidado es muy importante, tomate unos minutos para ti, disfruta de una mascarilla, leer un libro, ver una película, salir con tus amigas o ir al gimnasio.


Si trabajas en una empresa, trata de negociar con tu jefe, llegar a acuerdo con ellos, de dejar todos tus deberes para tomarte una mañana libre en caso de que necesites llevar los niños al doctor u otra situación.


Aprender a hacer más de una cosa a la vez, lo que llaman multi-tasking, es importante para agilizar las diferentes tareas que se necesitan realizar en casa. Seguramente has puesto una carga de lavadora cuando estás cocinando o barriendo, pues además de esto, hay quienes se han dado la habilidad de utilizar audífonos inalámbricos para cocinar y tomar juntas de trabajo, atender llamadas, escuchar un audiolibro o un podcast. Si estás en home office aprovecha tus descansos para lavar los platos o regar las plantas, pequeñas tareas en las que no tardes más de 15 minutos.


No tienes que deshacerte de las actividades que hacías antes de ser mamá. Tu desarrollo personal y profesional es tan importante como el de ellos. Ser madre y profesional es demandante, pero si se hace con responsabilidad puede ser edificante para toda la familia.


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Alexandra Rivera es terapeuta especialista en niños, adolescentes, adultos y familia, ella Ve la terapia como un proceso de colaboración recíproco en el que ambas partes aprenden y crecen a

partir de una interacción genuina basada en el respeto, compasión y empatía. Ofrezco un ambiente seguro, de calidez, sin prejuicios para que pueda haber una expresión y exploración de pensamientos y emociones


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