¡Mamá ya no está! ¿Ahora que sigue? Por: Aketzalli Arellano





“Cuando las personas mueren es imprescindible llegar

a sentir que algo de nosotras se fue con ellos,

no volveremos a verlas más, pero siempre

Estarán presentes en nuestra historia de vida”.

-Aketzalli



Alguna vez escuché por ahí decir que la pérdida de una madre es un evento importante que nos marca como hijos (tanto a las mujeres como a los hombres), aunque realmente cualquier pérdida que tenemos es importante algunas llegan a ser más significativas que otras, me gustaría hablar que a veces las madres vienen en diferentes formas existen diferentes tipos de “madres” a veces tenemos a las abuelas, a las tías, a una mujer que no comparte sangre o parentesco con nosotras, pero que también forman una parte importante de nuestra identidad o incluso una hermana, pueden ser muchas las figuras femeninas (o a veces masculinas) que se convierten en una forma de “madres”, pero... ¿Qué sucede cuando mamá se va?, cuando ella muere y nosotros sabemos que nunca más podremos volver a ver, sin duda este momento atraviesa mil cosas en nuestra mente, la tristeza es algo que es casi imposible de no vivir (aunque siempre funciona diferente en todos).



Mucho se habla respecto al duelo, autores como Freud, menciona que el duelo es la reacción frente a la pérdida de una persona amada y con su correspondiente pérdida del interés por el mundo exterior, hay una inhibición y falta de interés, a partir de la pérdida del objeto; y aunque trae consigo graves desviaciones de la conducta normal en la vida, con el tiempo se recupera, es decir, se trata de un proceso normal y adaptativo en la vida de cualquier persona frente a la pérdida de un ser querido.

Existen múltiples teorías que hablan sobre las etapas del duelo y como una persona debería llevarlo, sin embargo soy una firme creyente que cada quien lleva su duelo a como le sea más fácil poder aceptarlo, no se trata de etapas, se trata que tú puedas lograr elaborar lo que estás sintiendo.

Sin duda los primeros años sin nuestra madre son difíciles, el vacío que dejan en nosotros pesa constantemente, las fechas importantes suelen ser dolorosas tales como: el día de las madres, Navidad, el año nuevo, las fechas de cumpleaños, pero ¿cómo es que lo superamos?, ¿qué podemos hacer con eso?, ¿se puede salir fortalecido de un duelo?.

Para empezar me gustaría decirte que la idea de “superarlo” quizá la podríamos replantear, y si en vez de superarlo, generamos estrategias que nos permite seguirla teniendo en nuestra vida, claramente no será de manera física, pero sí podemos tenerla presente en las historias que contamos y en las anécdotas que son importantes para nosotros, no se trata solo de “superarlo” se trata de aprender a vivir con la pérdida y recordarla siempre de la manera que mejor te haga sentir (se vale también recordar los malos momentos).



¿Qué podemos hacer con esto que sentimos?, es importante aprender que en cualquiera que sea el caso vivir nuestras emociones nos permitirá elaborar lo que en ese momento estamos sintiendo respecto a lo sucedido y así mismo entenderlo, si quieres llorar hazlo, si quieres gritar hazlo, si te sientes bien no llorando también está bien, pero debemos ser conscientes de ello, debemos aprender a manejar lo que sentimos de la mejor manera posible, puedes sentirte frustrado, agobiado, triste y está bien sentirlo, lo que no está bien es desquitarnos con nosotros mismos o incluso con alguien ajeno, me refiero a estas conductas autodestructivas como no comer, atentar contra nuestra vida, etc. y de manera externa, el tratar mal a la gente de nuestro alrededor, gritarles o manifestarnos de una manera errónea con ellos.

Para finalizar me gustaría decirte que de cualquier adversidad siempre podemos salir fortalecidos, porque por más dolorosa que esta pueda llegar a parecer, desarrollamos diversas herramientas que en un futuro nos será de ayuda en nuestro día a día, tal es el caso de la resiliencia (la capacidad que posee la persona para hacer frente a sus propios problemas, superar los obstáculos y no ceder a la presión, independientemente de la situación.) y seguramente algunas más que irás descubriendo en el camino.




El duelo se puede convertir en un problema cuando ya no nos permite seguir con nuestro día a día y la vida se torna compleja, recuerda que puedes pedir ayuda y eso ¡también está bien! Ir al psicólogo no es sinónimo de locura, es sinónimo de bienestar emocional.

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About :

“Aketzalli es psicóloga en la ciudad de México, actualmente se encuentra estudiando la maestría en terapia familiar.

Es especialista en amaestrar desmadres emocionales, y encontrar la fórmula adecuada para liberarte de ellos o darles rumbos diferentes.”


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