Violencia en las relaciones



La violencia a la mujer no discrimina, es un patrón de comportamiento utilizado por una persona, para mantener poder y control sobre su pareja en una relación íntima a través del abuso físico, sexual o emocional. Y aunque cada relación es diferente, violencia doméstica crea una dinámica de poder desigual en el cual una persona intenta de ejercer control sobre la otra persona en una variedad de formas. Dentro de una relación abusiva, es común que existan múltiples formas de abuso a la vez.


Es importante entender las diversas formas en que el abuso se manifiesta para poder estar preparado y poder responder de una manera segura si nos encontramos en una situación o una relación abusiva.


Tipos de abuso en una relación:


Abuso físico: golpear, empujar, estrangular, uso de armas en tu contra, dañar a tus hijos, conducir de forma peligroso contigo en el automóvil, atraparte en la casa o impedir salir, impedir tomar medicamentos o negar tratamiento médico que sea necesario


Abuso emocional y verbal: burlarse, insultar, humillar, o criticar continuamente, ser posesivo o celoso, aislarte de tu familia o amigos o otras persona que son parte de tu vida, intentar controlar tu forma de de vestir, te amenaza a ti, a tus hijos o familia, echarte la culpa por su comportamiento abusivo, controla tus actividades


Abuso Sexual: obligar o manipular a tener relaciones sexuales o realizar actos sexuales no deseados, te obliga a vertirse de una manera sexual que te incomodo, te insulta de forma sexual o usa sobrenombres explicitos, ignora tus sentimientos con respecto al sexo, te contagia con una infeccion de transmision sexual o intenta hacerlo


* La coerción sexual es cuando te presionan, te engañan, te amenazan o te fuerzan de manera no física a mantener un acto sexual no deseado. La coercion es hacerte creer que debes tener relaciones sexuales con una persona. Ninguna persona tiene la obligacion de tener relaciones sexuales con otra, en ninguna circunstancia. No importante que esten casados, si no es deseado, es abuso sexual.


Abuso financiero: controlar en qué usas el dinero, impedir ver o acceder a tus cuentas bancarias, impedir trabajar, limitar tu horario de trabajo, robar dinero a ti, tu familia o amigos, vivir en tu casa pero negarse a trabajar o contribuir al hogar, obligarte a que entregues tu salario, negarse a aportar para gastos necesarios (comida, ropa, transporte, medicamentos)


Abuso cibernético: enviar mensajes o correos electrónicos insultantes o amenazantes, usar cualquier tipo de tecnología (GPS, programas espías)para rastrear tus actividades, controlar con quien puedes hablar en las redes sociales, enviar o solicitar el envío de fotos/mensajes/videos explícitos no deseados, examinar detalladamente tu teléfono o inspeccionar tus fotos/mensajes/registros telefónicos


Ningún tipo de abuso es aceptable. Y nadie tiene el derecho de ejercer control y poder sobre la otra persona.


Mucho del abuso empieza leve y se intensifica mediante va creciendo la relación. El perpetrador/abusador aparenta ser una pareja ideal en las primeras etapas de la relación. Puede empezar con la persona haciendo bromas en contra de la otra persona, manipulando de diferentes maneras, minimizando los sentimientos de la otra persona. Después empieza a intimidar a la otra persona, por formas de amenazas, y va creando miedo con el uso de abuso físico y/o sexual. Finalmente va aislando a la persona de su sistema de soporte para que no exista ningún tipo de ayuda en la cual su víctima pueda escapar del abuso. A veces es difícil identificar el abuso, porque son cambios sutiles que pasan a largo plazo en la relación. Usualmente una